Las Inteligencias Artificiales Generativas (IAG) son sistemas informáticos los cuales son capaces de crear contenido nuevo como lo puede ser textos, imágenes, sonidos, códigos, videos o simulaciones. Esto a partir de datos previos. Su principal es la autonomía que tienen estas herramientas lo cual puede ser tanto positivo como negativo como se menciona en el texto de Ubal. De acuerdo con Ubal et al (2023), estas tecnologías han sido un gran avance en la historia del pensamiento y la cultura humana ya que poseen la capacidad de generar lenguaje natural de manera autónoma, solo con una orden del usuario. Algo que solo podían hacer los seres humanos. Esto significa que las IA pueden traducir distintos lenguajes y convertirlo en algo entendible para los estudiantes en el ámbito educativo. De esta manera los individuos interactúan con estos chatbots afectando habilidades cognitivas. El artículo menciona que esta capacidad no solo es un avance tecnológico, sino un fenómeno social y cultural que afecta al lenguaje y al pensamiento cognitivo. Ya que las IA no solo reproducen palabras, sino que intervienen en los procesos cognitivos y educativos que históricamente han definido lo humano, el razonamiento, la imaginación y la comunicación simbólica. Las Inteligencias artificiales generativas están reconfigurando la comunicación humana y la interactividad digital. En el campo comunicativo, permiten un diálogo natural y continuo entre personas y sistemas tecnológicos. Esto implica que ya no es necesario utilizar el lenguaje de las máquinas ya que esto es traducido por los chatbots y las inteligencias artificiales. En la educación, esta interactividad abre nuevas formas de enseñanza personalizada y colaborativa, donde los estudiantes pueden conversar con un chatbot para resolver dudas, generar ideas o practicar una lengua extranjera. Sin embargo, como señala Ubal et al. (2023), si no se acompaña de reflexión crítica, existe el riesgo de que las IA reemplacen la interacción humana significativa, debilitando la capacidad de argumentar, dialogar y construir conocimiento en comunidad dentro del aula. **Ejemplos:** ChatGPT (de OpenAI): genera textos, respuestas o resúmenes DALL·E y Midjourney: crean imágenes a partir de descripciones escritas. Suno y Udio: componen música y voces artificiales con estilo humano. **Contenido que soporta esto:** https://www.economist.com/by-invitation/2023/04/28/yuval-noah-harari-argues-that-ai-has-hacked-the-operating-system-of-human-civilisation?utm_medium=cpc.adword.pd&utm_source=google&ppccampaignID=19495686130&ppcadID=&utm_campaign=a.22brand_pmax&utm_content=conversion.direct-response.anonymous&gclid=Cj0KCQjwm66pBhDQARIsALIR2zANllj880L0mLcsYvjq6APCcZkIeHJvDGBrVTclCESjZV5b-0bIxrQaAvB0EALw_wcB&gclsrc=aw.ds https://www.youtube.com/watch?v=r23rNosmve0 **Referencias** Ubal, M., Tambasco, P., Martínez, S. y García, M. (2023). El impacto de la Inteligencia Artificial en la educación. Riesgos y potencialidades de la IA en el aula. RiiTE, 15, 41–57. https://doi.org/10.6018/riite.584501