La ciudadanía digital es la capacidad que tienen las personas de participar de manera ética, responsable y activa en los entornos digitales, reconociendo tanto sus derechos como sus deberes en el uso del internet, las redes sociales y las tecnologías de la información. Implica convivir en el ciberespacio respetando la dignidad humana, la transparencia, la participación y el bien común.

La ciudadanía digital significa ser un buen ciudadano también en internet. Así como en la vida real existen normas de convivencia, respeto y responsabilidad, en el mundo digital también debemos actuar con ética:

No difundir información falsa.

Proteger la privacidad propia y ajena.

Participar con respeto en debates o redes sociales. Usar la tecnología para construir comunidad y no para agredir.

La ciudadanía digital es clave para la comunicación y la interactividad en la era tecnológica, porque:

Promueve valores éticos en la convivencia online.

Ayuda a combatir la desinformación, el ciberacoso y la polarización.

Fortalece la participación ciudadana y el sentido de comunidad digital.

Conecta directamente con el tema de la lectura: una ética digital basada en principios y valores.